Aplicaciones terapéuticas del azafrán

Azafrán, más allá de la cocina

Hace unos 3.600 años atrás, en Oriente Medio, el azafrán comenzó a ser venerado también por sus propiedades medicinales, y diferentes civilizaciones a lo largo de la historia han hecho uso de esta especia fuera de la cocina con objetivos varios tales como aumentar la libido, mejorar el estado de ánimo y agudizar la memoria.

Además de la crocina, la picrocrocina y el safranal, carotenoides y aldehídos responsables de sus propiedades organolépticas, el azafrán posee otros compuestos que, junto a los anteriores, proporcionan una serie de beneficios terapéuticos. En la composición del azafrán destacan:

  • Carotenoides (crocina – glucósido, responsable del color rojo tan característico, y crocetina).
  • Aldehídos monoterpénicos: picrocrocina (saborizante amargo) y safranal, responsable del aroma junto con otros compuestos volátiles en menor cantidad.
  • Proteínas activadoras/inhibidoras de la agregación plaquetaria, lectinas y un proteoglicano citotóxico.
  • Vitaminas como B1 (tiamina) y B2 (riboflavina).
  • Otros carotenoides: alfa y beta-caroteno, licopeno y zeaxantina

Beneficios terapéuticos del azafrán

Diferentes publicaciones científicas sobre las propiedades biomédicas del azafrán respaldan su histórica utilización en el tratamiento y prevención de diferentes enfermedades. Éstos son las principales características y beneficios del azafrán en su uso para aplicaciones terapéuticas:

  • Posee propiedades para combatir el cáncer.
  • Puede mejorar el estado de ánimo y tratar los síntomas depresivos.
  • Es un poderoso antioxidante y antiinflamatorio.
  • Puede reducir los síntomas del síndrome premenstrual.
  • Reduce el apetito y ayuda a perder peso.
  • Reduce los factores de riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Disminuye los niveles de azúcar en sangre.
  • Mejora la vista en adultos con degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).
  • Es un regenerador neuronal que mejora la memoria en adultos con enfermedad de Alzheimer.
  • Inhibe la lipasa pancreática, previniendo enfermedades como úlceras, gastroenteritis y pancreatitis.
  • Ha sido utilizado como afrodisíaco en diferentes culturas.
  • Tiene un efecto antitusígeno.
  • Actúa como hepatoprotector.
  • Se considera un oxigenante tisular, característica que ha vinculado su uso también en la cosmética.

Opinión de los expertos